Budapest
Nuestras vacaciones comenzaban en Budapest, Hungría, del domingo 03 de agosto hasta el jueves 07 de agosto.
Teníamos el vuelo desde Madrid a las 18:15 p.m con un viaje de tres horas donde llegaríamos a Aerop. Liszt Ferenc a las 21:25 p.m. Una vez aterrizamos en suelo húngaro, cogimos un Bolt que nos llevó al hotel, Carlton Hotel Buda Castle (4Est), nos dejó en la puerta, entramos e hicimos el check-in.
Dejamos nuestras cosas en el hotel y nos fuimos directos a buscar algo de cenar, encontramos un McDonald abierto 24h donde pagamos por dos menús 7€, nos sorprendió para bien la verdad. Mientras estábamos comiendo una señora entró queriendo robarnos el ticket, para qué os preguntaréis? Pues esa misma pregunta nos hicimos, pues resulta que quería el ticket para usar el código del servicio, pero ella no uso el ticket.
Después de cenar nos aventuramos a dar un paseo nocturno aunque poco podíamos ver, estaba todo muy oscuro y estábamos bastante cansados por lo que fuimos a dormir para madrugar y empezar nuestro recorrido.
Al día siguiente, según nos tocó la alarma nos levantamos y preparamos, bajamos a desayunar al buffet y al terminar cogimos nuestras cosas y marchamos a conocer la ciudad y ver que nos tenia deparado. Eran las 10:30 a.m y ya estábamos recorriendo los caminos de la ciudad, viendo sus rincones hasta el último cm, armonizando con su cultura, aprendiendo cada historia.


Vimos que había un museo, Budapest- District VI, de los que tanto nos gustaban contemplar y allí fuimos de cabeza.
Contemplamos cada sala maravillándonos con cada rincón de la habitación, riendo como críos y experimentando como científicos.


Nos tomamos nuestro tiempo en cada rincón, en cada sala, hubo incluso algún mareo en alguna sala, algún espejo también nos comimos, pero las risas eran fundamentales.
Después de tomarnos nuestro tiempo, salimos del museo, paseamos un rato mientras decidíamos dónde íbamos a comer, hasta que vimos un restaurante en la plaza de Lipótváros, allí nos sentamos y rápido nos trajeron la carta, mientras decidíamos qué pedir nos trajeron la bebida y ya sin demoras nos tomaron nota.
Sin mucha demora nos trajeron nuestra comanda y nos pusimos manos a la obra, a comer se había dicho.

Terminamos de comer y pusimos rumbo al palacio de Budapest, un monumento que te quita hasta el hipo de lo impresionante que es, ahí nos sentamos un rato en uno de los bancos que había a su alrededor y que no estaba ocupado, mientras contemplábamos la belleza de ese pequeño y tan enorme rincón, con el río pasando por su lado.


Fuimos paseando por los alrededores, contemplando la belleza escondida, la mitad de los monumentos estaban en “obras” por lo que algunos no se podían ver o visitar.
Los alrededores aún tenían más belleza si cabía, estaba todo muy bien cuidado y con mucha delicadeza. Se podían hacer fotos maravillosas o simplemente descansar bajo la antenas mirada de la hermosura, la belleza.

A las 17:30 p.m teníamos que estar, llegando 15 minutos antes, a la oficina de segway Budapest tour, allí nos entregarían unas monsterBike.
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Mientras el guía nos instruía y dirigía a la monsterBike, dos de las chicas que venían en nuestro grupo se estrellaron, una se llevó el todoterreno que estaba aparcado en el parking, otra no se daba mantenido a medida que subía la velocidad, por lo que ver las hostias tan gordas que se acabaron de meter yo elegí ir de copiloto y no conducir. No las tenía todas conmigo y no quería ahostiarme.

Nos llevaron a recorrer la ciudad al completo, vimos lugares que no habíamos visto aún, escuchamos su historia, nos impresionamos con la belleza y seguimos disfrutando del ambiente.
Cada lugar era tan distinto al anterior y tan peculiar que te daban ganas de quedarte más tiempo qje observarlo siempre.
Después de unas largas horas visitando cada lugar, volvimos al punto de encuentro a devolver las monsterBike y seguir nosotros con nuestro propio recorridos.
Pronto se hacía de noche por lo que aprovechamos las horas de luz al máximo, ya cuando nos quedamos sin la luz del día seguimos paseando por los rincones que hacían aquello más especial aún.

Al terminar nuestro recorrido diario nos fuimos a cenar y q descansar, pues al diario siguiente volvimos a madrugar para desayunar por el buffet y volvimos a maquinar.
El segundo día en Budapest, desayunamos en el buffet para ser habituales cogimos nuestras cosas y nos pusimos en marcha. Fuimos hasta el parlamento, a los puentes , con un café en mano seguí el el reconoció.

Pasamos por delante del Four Seasons, y como el domingo había sido la carrera de F1, comentaron que había algún piloto allí, pues estaba lleno de gente y coches. Allí estuvimos esperando casi 5h a que alguien saliese para hacerle una foto, pero NADIE salió, por lo que nos fuimos de allí dejando a toda la gente esperando.
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Nos fuimos por el lado del Río en busca de nuestro punto de encuentro para el paseo en barco que teníamos, al llegar nos obligaron a hacer cola de un largo rato para entrar.
Una vez dentro nos dieron nuestras bebidas de bienvenida y disfrutamos de las vistas y la compañía.

El olor no acompañaba con el maravilloso viaje, pero no era un recorrido muy largo como para no aguantar. Terminamos el recorrido y nosotros seguimos nuestro propio itinerario

No dejábamos de maravillarnos con todo lo que veíamos, asombrándose aún con tanta belleza en un mismo lugar.
Fuimos a cenar y decidimos dar el día por finiquitado.
El miércoles 06 de agosto habíamos decidido subir a un mirador que estaba bastante lejos y hacer un picnic allí, la subida fue costosa pero mereció la pena cada paso y gota de sudor. Ver toda la ciudad Buda y Pest desde las alturas, contemplando su belleza y admirando el paisaje.

Era un buen lugar para sentarse tranquilamente, sin ruidos a descansar y pensar, acampamos a comer y cuando lo creímos apropiado seguimos la bajada hacia el centro.
Fuimos hasta un parque con un lago a andar en barquitos (varosligent) allí el miedo por caer afloraba en mis pensamientos por lo que me mantenía concentrada en pedalear y fotografiar.

Los alrededores del lago eran bonitos por lo que empleamos nuestro tiempo en recorrerlo

Ver el atardecer y el anochecer en sitios tan llamativos era una de las cosas más importantes que nos llevábamos de cada viaje.

Al día siguiente cogíamos el avión a las 16:00 p.m por lo que decidimos dormir hasta que los del hotel nos lo permitieran . Por lo que decidimos dar un mini paseo e irnos para el aeropuerto antes.

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