El martes 18 de marzo nos levantamos también pronto, y sin necesidad de alarmas, pues era imposible no despertarse con el ruido, ya caro costaba dormir.
Nos preparamos y salimos para ir a desayunar y así poder empezar el día con mucha energía y ganas, pero antes de nuestra parada para desayunar había algo que nos obligaba a no marchar de Times Square sin hacer unas buenas fotografías por el camino.
Las famosas escaleras rojas de Time Square, TKTS Red Steps, estaban abiertas, pues hacía buen dia, y nos estaban llamando para hacernos unas cuantas fotos.

Y ahí estábamos nosotros en medio de la multitud haciendo fotos y con el estómago aún vacío gruñendo por el hambre. Por lo que nada más terminar nuestro maratón de fotos, seguimos nuestro camino hacia un Breakfast típico, allí nos sirvieron lo que habíamos pedido lo más pronto posible.

Con los estómagos llenos, las pilas cargadas y la energía a tope, salimos del restaurante y empezamos nuestra caminata.
Volvimos a pasar por un museo de un antiguo parque de bomberos, donde el día anterior habíamos entrado y entre miles y miles de insignias de bomberos de todo el mundo, aquí la fanática de Chicago Fire se puso a buscar el emblema.

Al pasar rememoramos el momento y vimos a unos niños montándose en el camión de bomberos tal como nosotros habíamos hecho. Seguimos nuestro camino, con entusiasmo y ganas, pues era día de Central Park, tocaba aire libre, paseo por el famoso y enorme parque y visitar todos los puntos de él.
Allí muchas películas y series usaron diferentes puntos como escenario para grabar escenas.

Según avanzábamos íbamos memorizando las calles para no perdernos, alucinando con los enormes rascacielos y fotografiando puntos de interés nuestro. A una de las entradas de Central Park, entramos en un Starbucks a por unos cafés, siempre necesarios en nuestro día a día, esperamos que nos lo sirvieran y salimos dirección al enorme parque.
Íbamos con la intención de patinar, pues habíamos visto que también hacía una pista de patinaje sobre hielo, pero no sabíamos exactamente en qué punto del parque estaría; Por lo que entramos por la entrada que nos estaba justo enfrente y ahí empezó nuestro espectáculo. Unas vistas maravillosas nos rodeaban, unas rocas enormes nos esperaban nada más entrar y nosotros que no aprovechábamos esos momentos ni nada, comenzamos con nuestras fotos de recuerdo.


Disfrutábamos maravillándonos con tanta belleza, como podía ser que en una ciudad de tantos rascacielos pudiese hacer algo tan asombroso como las vistas que nos dejaba apreciar la propia ciudad.
Siempre quise conocer Nueva York, imaginando como podía ser, como me iba a sentir, pero estar ahí superaba cualquier realidad, era más grande que cualquier expectativa. Recorre cada rincón, pasear por sus calles, visitar los monumentos, ver un partido en vivo de NBA, ver los aficionados de Hockey y Béisbol, ver cómo todo era un espectáculo de luces y edificios.
Pasear por Central Park era asombroso, aunque esperábamos más verde del que nos encontramos, era un parque enorme que podía llevarnos todo el día recorrer. Parábamos de vez en cuanto a deleitarnos, a soñar, a comentar los puntos donde se grabaron las series y las películas que vimos desde niños, simplemente a disfrutar del momento.


Dentro del propio parque había un castillo y haya fuimos a visitarlo, teníamos todo el día para recorrer Central Park y no queríamos dejarnos ningún espacio sin visitar.

Las vistas desde arriba aún eran más impresionantes de lo que llevábamos visto hasta el momento.

Terminamos de ver el pequeño Castillo, o fortaleza y decidimos ir a comer, como no queríamos distanciarnos mucho del parque buscamos algo cerca para poder regresar al terminar de comer y continuar viendo lo que nos faltaba aún.
Comimos y volvimos al parque, terminamos nuestro recorrido tomándonos nuestro tiempo y sentándonos en algún banco con vistas más bonitas aún, si sentándonos podía.
Y después de casi pasar todo el día en Central Park, pusimos camino al centro de nuevo, cogiendo un café en el camino.
Volvimos a Times Square, pues al igual que dicen que todos los caminos llevan a Roma, aquí todos los caminos terminaban en Times Square y más aún cuando el hotel estaba al lado. Aprovechamos para hacer más fotografías y entrar en las tiendas para ver que había, fuimos a la tienda de m&m’s y cogimos un poco de surtido para comer en la habitación.
Fuimos al hotel a descansar un poco las piernas para después ir a cenar y finalizar el día descansado.
Para cenar habíamos elegido Shake Shak, una hamburguesería famosa, y económica. la comida estaba buenísima y abundante, por lo que no quedamos con hambre.
Terminamos y dimos un paseo nocturno iluminados por las luces de la ciudad y nos retiramos a descansar para comenzar un nuevo día.

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