Tokyo
El miércoles 07 de agosto, era nuestro último día en Tokyo, con nuestro itinerario completado y con cosas añadidas también completadas, decidimos no madrugar tanto y levantarnos a unas horas más normales para ser vacaciones pues tocaba día de compras y diversiones.
A las 09:30 a.m nos levantamos, nos preparamos y salimos del hotel a desayunar al Starbucks que teníamos al lado de la estación de metro, nos lo tomamos con calma y sin prisas. Una vez terminamos salimos dirección a Akihabara, empezamos recorriendo las tiendas que ya habíamos visto con anterioridad para comprar lo que queríamos, pero habíamos llegado tarde, por lo que seguimos buscando y entrando en las tiendas que no habíamos entrado. Estábamos en nuestra salsa, rodeados de mangas y figuras.

En una de las tiendas nos pasó una peculiaridad, eran como 10 pisos más o menos, y justo en el último ponía que era manga para adultos, bueno pues por la curiosidad queríamos entrar, pues no, yo tuve que quedarme abajo por el hecho de ser mujer, porque era para adultos HOMBRES e igual se avergonzaban. Pues si, me enfade un poco, porque en la época que estamos que más da hombre o mujer, ellos si podían entrar en zonas íntimas para mujeres (mangas eroticos, sexshops) pero nosotras no. Pues el hombre todo enfadado que no y que no y que como diera un paso me hechaba del edificio, pues yo me quedé abajo y Diego subió a cotillear, dijo que no entendía el porqué de no dejarme subir porque no había nada que no hubiésemos visto en otras tiendas.
Por lo que después de ese pequeño contratiempo, seguimos nuestro camino y fuimos observándolo todo, entramos en las famosas tiendas de gachapón, cuantas monedas nos dejamos? Pues ni idea, pero intentar lo intentamos y algunas cosas nos llevamos. Estuvimos a nada de llevarnos un premio gordo pero la suerte no quiso sonreírnos al final.

Nótese bien la indignación en mi cara por rozar la victoria y saborearla y perderla por un mm de que la caja quedó sujeta por una esquina sin caer, ni a golpes ni con otro intento, nada que la caja no salió de ahí y yo me quedé sin mi figura.
Fuimos a los arcade a jugar, que si unas peleas de guantes, que si unos dos patitos, que si hockey, bueno en resumen que nos lo pasamos como críos jugando como si no hubiese un mañana.
Entramos en un súper centro comercial donde una de las plantas era todo tecnología, y ahí nada más subir las escaleras nos encontramos con las gafas de realidad virtual de todas las marcas existentes. Que si las probamos? Pues obviamente la duda ofende, por supuesto que si, ahí estuvimos haciendo el tonto dando brazadas al aire mientras la gente nos miraba como si fuésemos dos retrasados. Nos importaba? Para nada nosotros estábamos pasándolo súper bien.
Seguíamos paseando mientras entrábamos en cada tienda, comprando, observando, comparando precios para saber si cogerlo ahí o en la otra tienda.

Intentábamos no dejarnos nada sin ver pero resultaba imposible lograr verlo todo, eran demasiadas tiendas y poco tiempo.
Mientras paseábamos nos encontramos las famosas tiendas de postre Magikarp, obviamente cogimos uno para probar, he de decir que estaba realmente bueno, a mi me encantó.

Pasamos el día entre paseos, juegos compras y comida, viendo coches tuneados, disfrutando. Cuando decidimos retirarnos al hotel a desacansar un poco comenzaba a tronar. Y qué suerte la nuestra llegar rápidamente al hotel, porque callo una tormenta espectacular y atronadora, relámpago tras relámpago enormes, parecían que los rayos caían delante de nuestra ventana… un rato bastante movidito.
Cuando se amenizó la tormenta, decidimos dónde cenaríamos por lo que salimos sobre las 23:00 p.m q cenar, para después regresar al hotel y descansar, pues al día siguiente teníamos que madrugar para irnos a la estación de tren a cogerlo para llegar a nuestro siguiente destino.

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