Osaka
El domingo 11 de agosto a las 05:30 a.m dejamos el hotel de Kioto y nos fuimos directos a la estación de tren, para coger nuestro tren dirección Osaka, nuestro tren partía a las 06:55 a.m y llegaba a su destino a las 07:09 a.m.
Nada más llegar a la estación de Osaka, nos encaminamos al hotel, Sotetsu Fresa Inn Kitahama, donde nos hospedaríamos hasta el martes 13 de agosto.
A nuestra llegada como aún no podamos hacer el check-in, nos guardaron el equipaje y pusimos rumbo a Universal Estudios y Nintendo, allí nos adentramos en múltiples universos.

Había tanto que explorar, tanto que ver, tanto en lo que montar que no sabíamos por dónde empezar. Por lo que nuestro primer objetivo era pasear, buscar un mapa y centrarnos.

Parecíamos dos niños pequeños disfrutando de un parque de atracciones, lo que nos gustan los parques de atracciones no tiene sentido, las atracciones más complicadas son las que más nos gustan.
Empezamos visitando la zona de Tiburón, Jaws, pero como era atracciones de agua y aún eran las 09:30 a.m decidimos dejarlas para más adelante y seguir avanzando. Nuestro siguiente destino comenzó en los monumentos de rocas, que daba a la entrada en el mundo de Harry Potter, y ahí, justo en ese momento una adulta volvió a convertirse en niña, una niña inmersa en Hogwarts, viviendo en un mundo mágico; por lo que no me iría de allí sin montar en absolutamente todo.
Pero todo tiene sus consecuencias, porque en una de las atracciones estuvimos más de tres horas en la cola, esperando para poder montar…. Vaya sufrimiento y cuanto calor.

Tras disfrutar del mundo de Harry Potter nos asentáramos en el mundo de Nintendo, Mario nos esperaba.

Después de disfrutar como críos, nos fuimos hasta el mundo Minions y el mundo Anime, pero antes de irnos a comer tuvimos que hacer paradas obligatorias para subirnos en las montañas rusas de Jurásic Park, vaya pasada de atracciones, que subida de adrenalina. Ver como en un segundo quedabas colgando hacia abajo mientras iba a toda velocidad el pterosaurio, una experiencia que repetimos las veces que pudimos. Ahora si, un error cometido que no aconsejó realizar, fue montar nada más terminar de comer, error catastrófico, porque puedes terminar vomitando.
Una vez montamos y requete montamos, nos fuimos a comer casi a las cuatro de la tarde, decidimos ir a comer a uno de los restaurantes de One Piece, los platos llamaban la atención, lo currados que estaban, y obviamente cada uno eligió uno distinto.

Nos tomamos nuestro tiempo para comer, saboreando y aprovechando a descansar, pues desde que habíamos entrado en el parque no habíamos parado un segundo.
Al terminar de comer volvíamos a las atracciones y a la hora de merendar tuve que saciar mi antojo de probar el postre de Kimetsu.

Ya para finalizar, entramos en las tiendas y compramos algunas cositas que nos gustaron, y también fuimos mirando todo lo que había en cada tienda.
A la hora del cierre del parque nos fuimos, entramos en las tiendas de alrededor y cogimos el tren hacia el centro.
Una vez llegamos dimos un paseo viendo algunas cosas y nos fuimos directos a hacer el check-in en el hotel para dejar todo en la habitación y salir a pasear aprovechando para cenar.
Por lo que después de un buen paseo nocturno viendo Osaka, nos retiraríamos a descansar para comenzar otro nuevo día llenos de energía y con ganas de ver más cosas.

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