Verano 2024: Japón

Osaka

El lunes 12 de agosto nos levantamos y nos preparamos para ir a desayunar antes de comenzar nuestro recorrido.

Comenzamos paseando directamente yendo al castillo de Osaka, su parque y alrededores, allí estuvimos observando, recorriendo y deleitándonos con todo lo que veíamos.

Para poder llegar a la entrada del castillo tuvimos que recorrer casi una hora bastantes obstáculos, una vez logramos llegar nos encontramos con colas de gente por todos los lados, era imposible caminar sin tropezarse con una fila.

Buscamos un punto donde no hubiese cantidad inmensa de gente, y una buena localización del castillo para hacer algunas fotografías para nuestro recuerdo. A medida que íbamos caminando encontramos más de un punto maravilloso para hacer unas buenas fotos.

Seguimos paseando y recorriendo el lugar, mientras nos encontrábamos con personas que llevaban lechuzas y búhos para que la gente se hiciese fotografías con ellos.

A medida que pasaba el rato y nosotros seguíamos recorriendo los alrededores, se dio la hora de comer, ya teníamos bastante hambre, por lo que decidimos ir a un local de Ramen, teníamos que comer un buen ramen, de nuevo, antes de irnos.

Cuando terminamos de comer, fuimos paseando en busca de lugares que visitar en la ciudad, y por pura casualidad, en un milagro en nuestro camino, nos encontramos con la estatua del Detective Conan, un anime que me gustaba mucho de pequeña.

Nos quedó mucho por ver en Osaka, creíamos que lo habíamos visto todo, pero no, nos quedaron muchas cosas que ver para nuestro siguiente viaje al país Nipón.

Después de largos paseos, de varias visitas y compras de recuerdos, cenamos y nos fuimos para el hotel, nos sentíamos muy cansados.

El martes 13 de agosto nos levantamos para desayunar, coger el tren al aeropuerto e irnos, pues nos esperaba una larga escala en Beijing de 11 horas y 50 minutos, en el avión hasta Beijing nos dieron la comida y bebida.

Una vez en el aeropuerto de Beijing, intentamos conectarnos al wifi del aeropuerto sin mucho éxito, paseamos por el aeropuerto porque vimos que tenía bastantes cosas increíbles. Y la verdad no teníamos mucho más que hacer, ya que no teníamos el visado para salir ni internet para movernos por allí.

Encontramos donde sentarnos a leer y jugar un rato, haciendo tiempo y me cogí un café para seguir esperando a que pasasen las horas.

Fuimos buscando donde poder cenar y la mayoría estaba cerrado, por lo que nos decantamos por unas hamburguesas y una ensalada en uno de los únicos lugares que permanecía abierto. Nos acostamos en los asientos a dormir hasta que llegase la hora de coger el siguiente vuelo y llegar a casa. Y porfin a las 02:00 a.m del día 14 de agosto, cogimos nuestro vuelo dirección a Madrid donde nos esperaban 12h 50 minutos de vuelo, obviamente cabe recordar que eran siete horas más que en España, por lo que llegamos a Madrid el día 14 a las 08:00 a.m.

Y así pusimos punto final a nuestras vacaciones por Japón.

Si nos hacen elegir que nos gustó más, sería una misión imposible porque cada destino era único y diferente, la emoción que sentimos, y las ganas que le teníamos solo nos dejó una cosa clara, que volveríamos, pues es un viaje que hay que hacer mínimo una vez en la vida, pero nosotros teníamos claro que queríamos volver.

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